|
El plan recoge suelo para 240
viviendas · El complejo turístico de la finca Montehorcaz se defenderá
ante la Junta como una área de interés autonómico.
El Ayuntamiento de Villanueva del Río y Minas ha
aprobado de forma inicial el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que
debe sustituir a las normas subsidiarias de 1986 y con el que se ha
marcado dos objetivos: coser los vacíos existentes dentro del casco urbano
-cada barrio se formó alrededor de un pozo de hulla- y poner en valor sus
recursos paisajísticos y arquitectónicos, como la Rivera del Huéznar o su
legado industrial, único en la provincia. Según la alcaldesa, María José
Cervantes, se ha previsto un crecimiento de un 40% con respecto a los
5.200 habitantes actuales, dentro de los límites del POTA, Plan de
Ordenación Territorial de Andalucía, que se traduce en 600 vecinos o 240
viviendas más. Por el momento, se ha dejado fuera el proyecto de campo de
golf con viviendas que una promotora había presentado al Consistorio.
Los nuevos suelos residenciales se ubicarán alrededor de las viviendas ya
existentes o en los huecos rústicos que hay en los dos núcleos, Villanueva
del Río y Villanueva del Río y Minas, aunque los cinco kilómetros que los
separan hacen inviable la unión física entre ambos. El 70% del crecimiento
irá en Villanueva del Río y Minas, el mayor y ubicado ya al pie de la
sierra, y el 30% en el núcleo histórico, en la Vega. Sólo se permitirá
construir viviendas de una planta.
En cuanto al campo de golf que se pretendía ubicar en la finca Montehorcaz,
se ha quedado en el cajón, aunque el Consistorio tiene intención de
presentarlo a la Junta para que considere su "interés autonómico" dentro
del plan subregional en el que se ubicará Villanueva del Río y Minas.
Cervantes recuerda que incluía un hotel y viviendas, la mayoría de VPO,
enfocadas al turismo de segunda residencia que, al menos antes de la
crisis económica, registraba una importante demanda en la zona.
La alcaldesa explica que las inversiones en equipamientos para el
crecimiento previsto en el PGOU ya están en marcha en su mayor parte (el
centro de salud es nuevo, así como el colegio de Infantil y Primaria y el
de Secundaria, que incluso tienen una ratio por debajo de la recomendada y
hay suelo industrial por desarrollar), con lo que el gran reto del PGOU y
de toda la gestión municipal es afianzar la infraestructura turística de
Villanueva, para colocar al municipio como una de las referencias de la
Sierra Norte, poniendo en valor su patrimonio.
El gobierno local ya ha iniciado gestiones para entrar en la Ruta Bética
Romana, una agrupación de municipios de varias provincias en los que el
legado romano tiene un peso específico (están Santiponce, Carmona, La
Luisiana, Écija, Osuna y Marchena, de Sevilla), pero a la que no pertenece
Villanueva, pese a albergar en su término los restos de Munigua, una de
las ciudades romanas más singulares que se conservan en Andalucía. Según
Cervantes, hay previstas ayudas de la Consejería de Turismo para mejorar
los caminos de acceso -está alejada de las carreteras- y consolidar las
ruinas.
El PGOU también califica como equipamientos algunos edificios emblemáticos
de la mina, como el pozo número 5 (que incluye un almacén, la cabria y la
central eléctrica, cuyos perfiles son ya casi una seña de identidad del
municipio minero para crear un museo ferroviario y con la historia de la
localidad, cuya expansión llegó (y se disipó en los 70, cuando cerraron)
con sus minas de carbón y, sobre todo, con la compañía de ferrocarriles
MZA (la misma que construyó la Plaza de Armas en la capital y cuyo estilo
se reproduce en muchos edificios de Villanueva).
El otro frente de desarrollo rural es la Rivera del Huéznar, el afluente
del Guadalquivir, al que acuden muchos aficionados al piragüismo. A su
paso por la localidad se va a habilitar con un canal de aguas bravas. El
Ayuntamiento está en negociación con el propietario del camping San
Fernando, que nunca ha funcionado como tal, para recuperar este espacio. (Por
Trinidad Perdiguero). |